Fuencisla se levanta y se acuesta con la radio. Desde muy pequeña ha estado pegada al transistor, sobre todo cuando se ponía a ayudar a su madre con las tareas de la casa. Luis ha sido durante más de 40 años viajante. Se dedicaba a representar a una empresa de artículos de regalo y tenía que viajar a lo largo de las ocho provincias andaluzas. Muchas horas de carretera, sobre todo por la noche, en la que la radio era un pasajero más en su Seat 600, junto con las cuatro maletas que llevaba. Asegura que le debe la vida a la radio porque, al haberle mantenido despierto en tantas travesías, le ha salvado de más de un accidente.
Por su parte, Luis era muy madrugador. Antes de las 8:00 estaba despierto para escuchar el boletín de noticias y comenzar el día bien informado. Fiel amante de la música, la radio ha sido durante toda su vida un fiel aliado en las dedicatorias y las felicitaciones para sus amigos y familiares.
Son solo algunas del centenar de historias que alberga el Asilo de las Hermanitas de los Pobres. Historias, recuerdos y anécdotas de toda una vida pegada al transistor.