Después de realizar indagaciones e investigaciones, la Brigada local de Policía Judicial de la Comisaría de Alcalá de Guadaíra pudo comprobar que el local no tenía concedida autorización para ejercer dicha actividad. El establecimiento disponía de medidas de seguridad como una puerta blindada y un telefonillo con cámara, permitiendo la entrada a menores y personas que no eran socios, pudiéndose determinar que muchas personas que lo frecuentaban no consumían en el mismo, sino que salían del establecimiento con las sustancias estupefacientes. Fruto de las pesquisas policiales, el pasado día 25 de enero se procedió la inspección del local, hallando los investigadores en el interior de la supuesta asociación cannábica hasta 25 personas incumpliendo la normativa sanitaria sobre el Covid-19, no respetando la distancia social y sin utilizar mascarillas, siendo propuestas para sanción. En el interior del establecimiento se intervinieron hasta casi cuatro kilogramos de marihuana y hachís en sus diferentes estados (cogollos galletas y capsulas), las cuales superaban los niveles de tetrahidrocannabinol legalmente establecidos en la normativa que regula este tipo de asociaciones, con un valor de mercado de 10.500 euros.