La presunta estafa inmobiliaria con casas modulares que tendría a decenas de afectados sigue su curso judicial. Después de las demandas por lo civil y una demanda colectiva por lo penal, varios particulares conseguirán sentar en el banquillo de los acusados al empresario mallorquín investigado por una presunta estafa.
El Juzgado de Instrucción núm. 2 de Inca ha citado al constructor querellado este martes, 25 de marzo, a las 12 horas, por la denuncia de un particular. De hecho, ha sido el propio constructor quien esta vez sí ha mostrado voluntad de comparecer ante el juez, según adelantaba él mismo el viernes en el programa 'Y Ahora Sonsoles' de Antena 3.
La denuncia por estafa presentada por uno de los afectados que conseguirá sentarlo en el banquillo recoge el mismo patrón denunciado por el resto. En este caso, Rafel asegura haber entregado más de 60.000 euros como adelanto por una casa que nunca llegó a construirse. "Se han apropiado de más de 52.000 euros míos que no se han reflejado en la obra", explicó Rafel a Onda Cero visiblemente afectado. "En el terreno ahora solo están los cimientos", zanjó uno de los primeros denunciantes de la presunta estafa inmobiliaria orquestada por este empresario mallorquín.
Entre la veintena de afectados que denuncia haber entregado al constructor el 10% del presupuesto de la casa que nunca obtuvo y otros pagos que se sumaron después, están Andreu y Bernat que, además denuncian haber sido agredidos físicamente por el denunciado. Uno de ellos ha presentado un informe médico fechado a 20 de marzo del 2024 por lesiones leves y "agresión física". La víctima asegura haber sufrido una agresión por parte del empresario al que se encontró comiendo con un potencial cliente "al que también habría estafado". El afectado solo quiso advertirle, según su testimonio, aunque después sufrió las "represalias" del empresario que supuestamente le agredió en la vía pública.
Hay más afectados que temen al empresario de la construcción denunciado por su "actitud agresiva y adicción a las drogas", según el testimonio de María, una mujer que también denuncia estafa en la construcción de su casa en Alcúdia. En este caso, María tuvo un trato "de confianza" con el constructor, ya que "era vecino de la casa de mis padres, así que le teníamos mucha confianza", según ha contado hoy en los micrófonos de Onda Cero. Ella y su marido acabaron entregándole unos 80.000 euros de un presupuesto total de 250.000.
"Espero que esta vez sí declare ante el juez, ya que lo ha pedido él", cuenta esta afectada que asume que puede haber muchas más personas "engañadas" por el querellado. Ella aún sufre las consecuencias de las "deficiencias en obra", según cuenta en esta entrevista concedida hoy al programa 'Más de uno Mallorca'.