El consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, espera que en las próximas semanas haya una respuesta sobre la declaración como zona de vivienda tensionada solicitada por Las Palmas de Gran Canaria, el primer municipio de las islas en pedirlo. Su departamento, dice, decidirá a la vista de los informes y luego se analizarán todos los factores con rigor porque insiste en que no se va a aprobar ninguna medida que lleve a la disminución de la oferta alojativa.