La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha afirmado este lunes que la retirada de la momia guanche a un almacén del Museo Arqueológico Nacional y su no devolución a las institucionales locales es una "ofensa para todos lo canarios".
"Es inadmisible que el destino de los restos humanos de la momia guanche sea un almacén tras ser retirado hoy, por indicación de Cultura, un símbolo de nuestra cultura ancestral como es la momia del Barranco de Erques, con un valor histórico y cultural incalculable para nuestro pueblo, que llevamos reclamando más de 50 años", asegura Dávila
Por su parte, el vicepresidente y consejero de Turismo, Lope Afonso (PP), ha afirmado que "lo que tiene que hacer el ministro Urtasun", como se le ha pedido en varias ocasiones desde el Cabildo de Tenerife, es devolver a la isla la momia de Erques.
"Con independencia que compartamos o no el criterio anunciado por el ministro de no exhibir restos humanos en los museos, y siendo la momia de Erques la primera en retirarse del Museo Arqueológico Nacional lo coherente sería que acto seguido el propio Ministerio accediera a lo reiteradamente ha solicitado el Cabildo de Tenerife que no es otra cosa que permitir que llegue a la isla la Monia de Erques, que con ello podamos contribuir a su mejor conservación en el ámbito del MUNA, favorecer su conocimiento y su divulgación entre la población residente, también entre la de los visitantes y, con ello, poder seguir trabajando en el conocimiento, el análisis y la investigación de la población prehispánica en la isla", ha indicado.
Afonso ha subrayado que el original de la momia de Erques tiene que estar en Tenerife como "símbolo" del pasado a mostrar a residentes y visitantes.
En esa línea ha insistido en que no pretenden "crear discusiones estériles, sino plantear una reivindicación justa que los ciudadanos de la isla merecen conseguir por todo el tiempo que lleva fuera".
Esta momia, descubierta en 1763, es considerada la mejor conservada de su tipo.
Desde 1976, el Cabildo de Tenerife ha realizado múltiples peticiones oficiales para su devolución, argumentando que su lugar legítimo es el Museo de la Naturaleza y la Arqueología (MUNA), una institución de referencia en la conservación del legado guanche.
En Tenerife se le puede aportar el valor que, desde el punto de vista histórico y cultural, tiene ese ejemplar de momia
El Cabildo entiende que esto supone un punto de inflexión
Así, ha reiterado que "el regreso de la momia de Erques puede ser un punto de inflexión en ese sentido, como una oportunidad de difundir y divulgar todo lo que tiene que ver con el pasado y también con el presente".
Para Rosa Dávila, "en estos momentos, nos encontramos ante una oportunidad única para que las autoridades nacionales reconsideren la restitución de la momia guanche a su lugar de origen".
La presidenta ha añadido, además, que la momia es un "símbolo de identidad" para los canarios y que su regreso es una "cuestión de justicia".
Lope Afonso ha señalado igualmente que "el regreso de la momia no solo corregiría una deuda histórica, sino que también fortalecería la cultura, el orgullo hacia la herencia guanche y el respeto hacia las tradiciones ancestrales".
Asimismo ha puesto en valor pone en valor "la calidad y los profesionales del MUNA, que cuentan con la tecnología de última generación necesaria para garantizar la adecuada conservación y exhibición de la momia, como lo ha demostrado con la repatriación exitosa de otras momias guanches en el pasado".
Tanto Rosa Dávila como Lope Afonso han coincidido en afirmar que es imperativo que el Ministerio de Cultura y las autoridades competentes actúen con celeridad y sensibilidad para facilitar el retorno de este invaluable patrimonio a su hogar legítimo.
La historia de su hallazgo
La momia fue encontrada probablemente en el barranco de Herques, al sur de Tenerife, entre los municipios de Fasnia y Güímar. Se cree que pertenecía a la gran cueva sepulcral en la que fueron halladas centenares de momias guanches. Llegó a Madrid en el siglo XVIII como regalo al rey Carlos III. Inicialmente estuvo en la Real Biblioteca, hasta que por orden del rey fue enviada al Real Gabinete de Historia Natural el 3 de octubre de 1776.
La momia participó en la Exposición Universal de París de 1878. En el Real Gabinete estuvo la momia en una sala reservada hasta que en 1895 pasó al Museo del doctor Velasco, hoy Museo Nacional de Antropología. Posteriormente, en diciembre de 2015, la momia fue trasladada de manera definitiva al Museo Arqueológico Nacional. La momia, era la pieza principal del espacio dedicado a la prehistoria canaria de dicho museo.
Del mismo modo que ocurre con otras piezas arqueológicas, como la Dama de Elche, la Dama de Baza o fuera de España con el Busto de Nefertiti, la Piedra Rosetta o el Friso del Partenón, tanto el Gobierno de Canarias como el Cabildo de Tenerife han reclamado sin éxito, desde 1976 y repetidas veces la devolución a Tenerife de esta momia.
En 2010, la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados aprobó el traslado de la momia a Tenerife, sin embargo en 2012, el mismo Congreso rechazó este traslado argumentanto el riesgo que se debería asumir para proteger la momia.