Así lo ha destacado la institución provincial después de que su presidente, Álvaro Martínez Chana, se haya reunido con representantes del sector, en concreto, Pedro Miota de Ganaderos de Lidia Unidos, así como Trinidad Gómez y Lázaro García de la Agrupación Española de Ganadería de Reses Bravas.
En la provincia hay cinco ganaderías que se dedican a las reses bravas, y están ubicadas en Mariana, Villar de Olalla, Mota del Cuervo y Zafrilla.
Este año, marcado por la pandemia COVID-19, han notado una “drástica caída de festejos taurinos”, según ha apuntado Martínez Chana.
De los 293 en 2019, entre populares y profesionales, a tan sólo tres en este año.
“Somos conscientes de que están en una situación límite y debemos estar ahí para mantener esta actividad”, ha agregado el presidente de la Diputación.
Los ganaderos alimentan en estos momentos a 282 hembras y 154 machos, reses que tienen una salida “muy difícil” para el canal de distribución de carne que se encuentra saturado a causa de la falta de demanda en hostelería.