En Más de uno Alicante, con Luz Sigüenza, nos hemos adentrado en el alma de la poesía a través de cuatro voces intensas y profundas: Vicente Férez, José Antonio Buil, Laura Conesa y Eugenia Sánchez.
A los cuatro les une el fuego de las letras, a veces ceniza, otras llama viva. La poesía, aunque no sea un género de multitudes, deja en quien la roza una herida luminosa, una huella imborrable, como la de Miguel Hernández, cuya voz indómita y doliente resuena aún en el viento de Orihuela. Este 28 de marzo, el aniversario de su muerte nos recuerda que la poesía nunca muere, solo se transforma en llanto, en grito, en memoria eterna