El jugador que cumple su tercera etapa en el Club Balonmano Benidorm y finaliza contrato al termino de esta temporada ha querido despedirse de la afición, en una decisión que asegura no ha sido fácil, porque llegó aquí hace diez años y ahora se despide considerando a Benidorm su segunda casa, que le ha ayudado a crecer y avanzar en su vida personal y deportiva. Agradece al club y a todos los que forman parte de él por hacer que Benidorm esté en la élite del balonmano.
Agradece también a sus compañeros de equipo, amigos y a su familia y destaca que aun queda una vuelta para seguir disfrutando del Palau y de la competición.