El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha anunciado que el gobierno valenciano dejará de cobrar el canon de saneamiento de aguas a los hogares durante los próximos seis meses como medida de ayuda ante la inflación y la crisis ocasionada por la invasión rusa en Ucrania.
La iniciativa, acordada con la Conselleria de Agricultura, la ha comunicado Puig este jueves durante la sesión de control en Les Corts. "Supondrá un ahorro para las familias de 139 millones de euros, a razón de 23 millones mensuales", apuntaba el president.
Serán beneficiarios de esta medida, según la Generalitat, los 1,97 millones de hogares que en su recibo del agua pagan el tributo de saneamiento.
Esta medida, ha dicho Puig, "se aprobará con carácter de urgencia en las próximas semanas".