La violencia no puede estar presente nunca en ningún ámbito, pero mucho menos en el mundo del deporte y aún menos en categorías base, en la que los niños son los protagonistas y se les pretende inculcar los valores deportivos. Desgraciadamente, en nuestra comarca de la Vega Baja, se han producido recientemente dos acontecimientos de agresiones en partidos de equipos base de fútbol, que ha tenido rápida respuesta de los Ayuntamientos y de la sociedad, a través de redes sociales, condenando los hechos.
El primero de los acontecimientos ocurrió el pasado día 15 de febrero tras el partido de fútbol juvenil que enfrentó al Torrevieja CF B y al CF Rafal en el campo Estaban Rosado. Un jugador torrevejense recibió una brutal agresión grupal en vestuarios y tuvo que salir para pedir ayuda y, gracias a ello, se evitó una tragedia mayor.
El otro acontecimiento violento tuvo lugar este mismo fin de semana. El entrenador del Bigastro CF cadete sufrió una agresión por parte de un padre y de varios de sus jugadores durante el partido que el conjunto bigastrense disputaba en el campo Luis Rocamora de Benferri. La agresión tuvo lugar ante más de 40 niños que disputaban sus partidos de fútbol 8, y hasta el lugar tuvo que acudir una pareja de la Guardia Civil y una ambulancia de soporte vital básico para atender al técnico que sufrió el ataque.
En nuestro tiempo de deportes de hoy explicamos todo lo sucedido y leemos los comunicados de condena emitidos por las concejalías de Deportes de Torrevieja y de Bigastro y por la Escuela de Fútbol Benferri-Oleza.