EL BLOG DEL LECTOR

Libros para regalar

La semana que viene presentaremos, como cada diciembre, nuestra lista con los mejores libros del año. Una lista que, seguramente, muchos de ustedes usarán para sus compras de Reyes.

ondacero.es

Barcelona | 20.12.2012 16:19

Libros del blog del lector
Libros del blog del lector | ondacero,es

Como un adelanto, para quienes busquen obsequiar un libro, esta semana traemos dos novelas de esas que se llaman transversalesporque suelen gustar a todo tipo de lectores. Se trata de El octavo, de Karen Engelman (Rocaeditorial), y El sonido de la vida, de Alex George (Maeva). Para los más pequeños, un cuento maravilloso de Luis SepúlvedaLa historia de Mix, de Max y de Mex(Espasa), y los Cuentos para una Navidad, de quince autores clásicos(Alianza).

 

El octavo

El octavo (Rocaeditorial) es una novela con una base histórica a la que se le añade misterio, unas gotas de magia, algo de amor y una conspiración. Una mezcla que funciona muy bien, la verdad.

Su magnífica acogida en varios países –tanto entre el público como en buena parte de la crítica– ha sorprendido, dado que se trata del debut literario de Karen Engelmann, una norteamericana que ha residido en Suecia durante varios años.

Nos lleva a Estocolmo en 1789. El rey Gustavo prepara una operación para rescatar a Luis XVI de Francia y a María Antonieta, cuyas vidas corren peligro ante el avance de la Revolución. Las cosas en Suecia tampoco es que vayan muy bien, hay rumores de una conspiración instada por nobles y algún familiar del propio monarca.

La historia está narrada en primera persona por Emil Larsson, un funcionario de aduanas mujeriego y jugador al que, por su posición social, se le exige casarse. Hace amistad con Sofía Sparrow, una mujer madura que regenta una casa de juego y es vidente desde su infancia. Además, es una experta en cartomancia y, en concreto, en el llamado Octavo de Estocolmo, al que hace referencia el título.

Sofía puede ayudar a Emil en su búsqueda de esposa si éste identifica a los ocho personajes –de ahí lo de octavo– que aparecen en una compleja tirada de cartas que dura una semana.

Sin embargo, la tirada se complica y va más allá de lo que ambos preveían, mezclándolos con la conspiración contra el rey y cruzándose con los planes de rescate del monarca francés.

A esto se le añade una compleja historia sobre abanicos y, en especial, sobre el lenguaje de los abanicos que acaba de redondear un relato muy entretenido.

La trama está bien hilvanada, avanza sin pausa y va complicándose de una forma “natural”. La autora ha encontrado un recurso muy interesante para que el relato en primera persona de unos hechos tan complejos no se le vaya de las manos. Destaca una galería muy atractiva de personajes, sobre todo los femeninos.

La edición incluye unas ilustraciones preciosas sobre la baraja del Octavo de Estocolmo, que no tiene nada que ver con las clásicas del tarot.

 

El sonido de la vida

Si este libro funcionara muy bien, propongo a la editorial una edición especial que reúna en un CD las canciones que se mencionan en la historia. Sería un buen resumen musical del siglo XX.

El sonido de la vida, de Alex George (Maeva), narra una saga familiar con encanto. Se articula alrededor de la música, que señala el paso del tiempo y transmite las emociones de los personajes.

La novela comienza en Hanover, Alemania, en 1904. Frederick canta un aria de La Boheme en un parque y enamora a Jette. Inician una corta relación en la que ella se queda embarazada. Ante la oposición familiar a su matrimonio, emigran a América y acaban en un pueblecito de Misuri llamado Beatrice

James, nieto de Frederick y Jette, nos explica la historia de cuatro generaciones de la familia. Trata de temas como la identidad, las nuevas oportunidades de la vida y la lealtad, cuando estallan las dos guerras mundiales que enfrentan a Estados Unidos, la nueva patria, contra Alemania, la vieja patria.

La música, decía, es fundamental para la familia y es, de hecho, la columna vertebral del relato. Va desde la ópera de principios del siglo XX hasta el blues, pasando por el swing y el jazz.

Típico libro transversal, ha cautivado a un público muy diverso por encima de las pegas de los críticos y ha sido libro del mes en varias cadenas de librerías norteamericanas.

¿Pegas? Por su concepción, y dado que no es un ladrillo –poco más de 400 páginas–, algunos personajes se quedan sin desarrollar del todo y el tipo de historias que incluye tiende, por momentos, a lo edulcorado. Pero, puestos, no se me antoja como algo malo en estos tiempos de pesimismo. Unas gotas de optimismo y felicidad sientan bien, la verdad.

 

Historia de Mix, de Max y de Mex

Es una delicia. Y supone el regreso al registro infantil de Luis Sepúlveda, un buen escritor chileno residente Gijón.

Historia de Mix, de Max y de Mex (Espasa) es un cuento largo, de presentación cuidada y pequeño formato.

Mix es un gato de perfil griego al que adopta, siendo un cachorro, Max, el hijo del escritor. Ambos crecen juntos y, cuando Max va a la universidad, se mudan a otra ciudad y allí se tropiezan con el ratón Mex.

Es una historia emocionante y encantadora sobre el valor de la amistad y sobre cómo las diferencias pueden unirnos si hay buena voluntad.

No quiero explicar nada para no reventar la trama. Los niños mayores pueden leerlo solos y disfrutarán, y a los más pequeños pueden leérselo los padres y se lo pasarán bomba.

Cuenta con unas ilustraciones fantásticas de Noemí Villamuza.

Recordemos que Luis Sepúlveda se convirtió en un fenómeno mundial en 1989 con Un viejo que leía novelas de amor. Repitió éxito con una novela infantil de 1996, Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar. Es un fenómeno editorial en Alemania e Italia y ha sido nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia.

 

Cuentos para una Navidad

Cuentos para una Navidad (Alianza) es una original propuesta para leer cada día –o cada noche– desde el 23 de diciembre hasta el seis de enero, las vacaciones infantiles día arriba, día abajo.

Reúne quince cuentos de grandes autores, como Gogol, Chejov, Wilde, Stevenson, Blasco Ibáñez o Pardo Bazán.

Está ordenado cronológicamente y cuenta también con una presentación muy atractiva, incluyendo un lazo que puede convertirse en punto de lectura.