Pensiones

Los motivos por los que podrías perder la pensión de viudedad en 2025

Conoce todas las claves para entender cuándo y por qué puedes dejar de recibir esta prestación.

Alicia Bernal

Madrid |

La pensión media se sitúa en febrero en Extremadura en 1.105 euros, un 5,23% más
La pensión media se sitúa en febrero en Extremadura en 1.105 euros, un 5,23% más | ONDA CERO

La pensión de viudedad es un apoyo fundamental para muchas personas en España, pero es importante conocer las condiciones y requisitos que pueden afectar su continuidad. Desde cambios en el estado civil hasta superar los límites de ingresos, existen varias razones por las que podrías perder este beneficio. Mantenerse informado y cumplir con las obligaciones legales es esencial para garantizar que esta prestación siga siendo una ayuda efectiva en momentos de necesidad.

Esta pensión es una prestación económica que la Seguridad Social otorga a las personas que han perdido a su cónyuge o pareja de hecho. Sin embargo, aunque este derecho está reconocido por ley, existen ciertas circunstancias que pueden llevar a su pérdida.

Exploramos los motivos por los que podrías dejar de percibir la pensión de viudedad:

Contraer nuevo matrimonio o formar una nueva pareja de hecho

Uno de los motivos más comunes por los que se pierde la pensión de viudedad es contraer un nuevo matrimonio o formar una pareja de hecho con otra persona. Según la legislación española, la pensión de viudedad está diseñada para apoyar a quienes han perdido a su cónyuge o pareja, pero si se inicia una nueva relación formalizada, se entiende que la necesidad económica derivada de la pérdida del anterior cónyuge desaparece. Por lo tanto, es obligatorio comunicar a la Seguridad Social cualquier cambio en el estado civil para evitar sanciones.

Superar los límites de ingresos

La pensión de viudedad está sujeta a límites de ingresos y debe constituir la principal fuente de ingresos del beneficiario. Para beneficiarse de ella, los ingresos de la persona viuda no pueden superar el doble del Salario Mínimo Interprofesional vigente en el momento. De la misma manera, si el beneficiario tiene otros ingresos, ya sean por rentas del trabajo, propiedades o inversiones, estos no pueden ser elevados, ya que la pensión de viudedad debe representar, al menos, el 75% del total de los ingresos, computados anualmente.

Es importante revisar periódicamente los requisitos económicos para asegurarse de que se cumplen las condiciones necesarias y evitar sanciones.

Fallecimiento del beneficiario

Aunque parezca obvio, es importante recordar que la pensión de viudedad se extingue con el fallecimiento del beneficiario. En este caso, los herederos no tienen derecho a continuar percibiendo la prestación, ya que está vinculada directamente a la persona que la recibía. Sin embargo, en algunos casos, los familiares pueden solicitar una pensión de orfandad si se cumplen ciertos requisitos.

No cumplir con los requisitos de cotización

Para tener derecho a la pensión de viudedad, el fallecido debe haber cotizado un mínimo de tiempo a la Seguridad Social. Si se descubre que no se cumplían estos requisitos en el momento de la solicitud, la pensión podría ser denegada o, en caso de que ya se estuviera percibiendo, retirada. Es fundamental verificar que se cumplen todos los requisitos de cotización antes de solicitar la prestación.

Cometer fraude o falsear información

La Seguridad Social es muy estricta en cuanto a la veracidad de la información proporcionada por los solicitantes. Si se descubre que se ha cometido fraude, como ocultar ingresos o falsear el estado civil, la pensión de viudedad puede ser retirada de inmediato. Además, el beneficiario podría enfrentarse a sanciones económicas e incluso acciones legales. La transparencia y la honestidad son clave en estos trámites.

Renuncia voluntaria

Aunque es menos común, algunos beneficiarios deciden renunciar voluntariamente a la pensión de viudedad. Esto puede ocurrir por diversas razones personales o económicas. En cualquier caso, una vez que se formaliza la renuncia, la prestación deja de percibirse y no puede recuperarse fácilmente.

Si tienes dudas sobre tu situación particular, la página web de la Seguridad Social recoge información exhaustiva sobre esta prestación, aunque siempre es recomendable consultar con un experto en derecho laboral o con la Seguridad Social para asegurarte de que cumples con todos los requisitos y evitar sorpresas desagradables en el futuro.