Así lo han reconocido horas después del anuncio ambas formaciones. PSOE y Junts -cada uno con su objetivo- coinciden: Esta Ley Orgánica, calificada como "necesaria", esun paso más para que los de Puigdemont acepten aprobar las Cuentas del Estado.
Lo que sí son necesarios son los Presupuestos
Por parte del PSOE -y preguntado sobre ello en un acto en el Hotel Ercilla de Bilbao- el portavoz parlamentario Patxi López contestaba: "Esto lo que abre es un nuevo tiempo en el que seguiremos explorando la posibilidad de que haya unos Presupuestos porque ese es el objetivo del Gobierno".

Por parte de Junts -y en declaraciones a TVE- la portavoz de la formación independentista Miriam Nogueras, preguntada por cómo va la carpeta de negociación de Presupuestos respondía con idéntica claridad: "es verdad que (después de lo de ayer) se ha avanzado mucho en esta carpeta pero esperaremos al día en que esta delegación de competencias sea aprobada y la Generalitat pueda ejercer estas funciones".
Podemos, la gran amenaza... que ya nadie se cree
Pero que la Ley Orgánica para dar competencias a Cataluña en materia de fronteras e inmigración salga adelante pasa una vez más por lograr mayoría absoluta en el Congreso: 176 diputados. Y ahí estamos donde siempre. Hacen falta los votos de todos los socios del PSOE y especialmente los de Podemos.
La formación de Ione Belarra ya ha dicho por activa y por pasiva que va a votar NO a una ley "racista" que pretende conculcar los derechos humanos de los inmigrantes que lleguen a Cataluña. Del mismo modo, califican así a Junts y a su líder Carles Puigdemont.

El portavoz de la formación morada, Pablo Fernández señala que con esta ley Junts "normaliza el racismo institucional", motivo por el cual van a votar en contra de dicho texto y solo se sentaran a negociar si se acepta la aprobación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) destinada a regularizar a medio millón de personas extranjeras, algo que Puigdemont rechaza de plano. Pero desde el Gobierno saben que Podemos esta vez no será diferente. Porque acaba siempre negociando sus "noes" a cambio de derechos sociales a los que siempre puede atender el PSOE, sobre todo si se ve en un aprieto. Fuentes parlamentarias apuntan estos días que esta vez "no será diferente".
El Gobierno habla ahora de una migración regular, ordenada y segura
Y mientras, el gobierno -como dice Pedro Sánchez habitualmente- hace de la necesidad virtud y renueva su discurso sobre inmigración, tratando de hacer nueva pedagogía. Sus ministras citaban el artículo 150 de la Constitución para justificar la delegación de las competencias de frontera e inmigración a Cataluña y "a cualquier comunidad que la pida" e insistían en garantizar que la futura ley respetara los derechos humanos, precisamente lo que denuncia Podemos.

Así, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Sáinz -en un guiño a Junts y usando unas palabras que nunca hemos oído de su boca- aseguraba esta mañana que el texto de la ley cumple con todo lo que tiene que ver con una migración regular, ordenada y segura".
El PP insiste: se revertirá esta ley
Finalmente, desde el PP, Alberto Núñez Feijóo repetía su promesa: esta ley no durará mucho. Porque "si está ley sale adelante, les aseguró que la revertiremos cuando lleguemos al Gobierno. Tengan por seguro -concluía el líder Popular- que no habrá dos españas ni diecisiete. España debe ser y volverá a ser una nación de ciudadanos libres e iguales en la que nadie es más que nadie".