Su familia reside en Dubai donde ambas fueron tras el engaño del padre advirtiéndole a la joven egipcia de que su madre estaba gravemente enferma. A su llegada, fueron retenidas y, aunque consiguieron huir, fueron perseguidas por detectives privados que las localizaron, junto a su padre, en el aeropuerto de Georgia. Allí les rompieron los pasaportes y tuvo que mediar la Policía, que permitió a las chicas huir ante el riesgo que corrían.
"Estábamos en el aeropuerto y el padre se ha presentado con toda la familia, una abogada y una jueza y se la han intentado llevar por la fuerza. Estoy aquí retenida por la Policía de Georgia y no se lo que voy a hacer, la familia está loca, nos van a matar", decía la joven española en un mensaje de voz enviado a una amiga.
De Georgia lograron llegar a la frontera con Turquía y de ahí a Estambul donde se les perdió la pista. María advirtió a su familia de que denunciara rápidamente su desaparición en caso de no tener noticias de ellas. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha dicho que se ha perdido por completo la pista de la española.