El cirujano Joël Le Scouarnec de 74 años se ha sentado en el banquillo de los acusados en la ciudad de Vannes por supuestos abusos sexuales y violaciones a 299 pacientes menores de edad entre 1989 y 2014. El juicio se va a celebrar en el tribunal penal de Morbihan, en Vannes.
Además de la edad media de las víctimas -11 años- también se investigan las disfunciones del sistema sanitario por permitir a este cirujano actuar durante más de 30 años en varios hospitales y clínicas, tanto públicos como privados sin apartarle de los menores, a pesar de las señales de alerta.
El acusado, además, está en prisión ya que en 2020 fue condenado a 15 años de cárcel contra cuatro menores -entre ellas dos sobrinas- y ha llegado al juzgado bajo estrictas medidas de seguridad. "La mayoría de las violaciones escapan al castigo de la ley. Pedimos que se escuche y se crea a las víctimas y que las instituciones pongan los medios necesarios para que toda esta violencia (...) acabe de una vez por todas", dijo la portavoz del colectivo de defensa de los menores Solidaire 56, Morgane Guessant.
Ha reconocido los hechos
Le Scouarnec ha reconocido los abusos y violaciones que cometió durante 30 años: "Cometí actos odiosos". Lo ha dicho con el rostro serio e impasible desde una esquina de la sala de audiencia en un tono difícilmente audible para buena parte de los presentes: "Si comparezco ante ustedes es porque un día, cuando la mayoría de ellos eran aún niños, cometí actos odiosos".
Ha asegurado ser "perfectamente consciente" de las "heridas" causadas a sus víctimas. "Son imborrables, irreparables" ha expresado. "Les debo a todas estas personas, a sus seres queridos, asumir la responsabilidad de mis actos y las consecuencias que han podido tener y que tendrán a lo largo de sus vidas" ha concluido.
Los abusos fueron descubiertos porque los apuntaba en sus diarios
Le Souarnec puede ser condenado hasta 20 años de cárcel por los continuos abusos, muchos reconocidos por él mismo y otros que han visto la luz tras minuciosas y exhaustivas investigaciones basadas en los diarios en los que él mismo apuntaba sus agresiones y abusos.
En ellos se encontraron los nombres de las víctimas, narraba caricias, felaciones, penetraciones con los dedos y reconocía ser un "exhibicionista, voyeur, sádico, masoquista, escatológico, fetichista, pedófilo" y que era "muy feliz" con ello, según recoge Europa Press.
Esos diarios se encontraron en 2017 cuando registraron su casa después de que la hija de 6 años de sus vecinos le denunciara por violación.
En 2005 fue condenado a cuatro meses de prisión exentos de cumplimiento por tenencia de material pedo-pornográfico que formaba parte de una investigación abierta por el FBI y que se extendía por varios países. En sus diarios se puede leer que sobre esto escribió que se salvó "por los pelos" y que pudo continuar con su profesión y alimentar aún más sus "deseos pedófilos".
Del total de víctimas, 158 son hombres y 141 mujeres. Solo 14 tenían más de 20 años cuando fueron agredidas. La mayoría de ellas según la Fiscalía se enteraron de que habían sido abusadas tras leer fragmentos de los mismos.
Los delitos anteriores no aparecen en su historial por fallos administrativos
Debido a una cadena de errores administrativos, esta condena no apareció nunca en su ficha penal y por eso pudo ejercer tanto en un hospital privado de Vannes como en uno público de Quimperlé. Abusaba de los menores en el quirófano, cuando todavía estaban bajo los efectos de la anestesia y cuando no estaban presentes otros compañeros que asistían a la operación.
De entre todos los abusos consignados, 111 han sido calificados como violación agravada y 189 como agresión sexual agravada y serán analizados durante los cuatro meses que va a durar el juicio, tal y como recoge France Info. "En ningún caso el señor Le Scouarnec pretende eludir sus responsabilidades", ha añadido su abogado.
Dos meses después del juicio a Gisele Pelicot
El juicio a Joël Le Scouarnec se celebra tan solo dos meses después del de Gisèle Pelicot, mujer violada por su marido y otros 50 hombres mientras estaba drogada. Dominique Pelicot y el resto de acusados fueron declarados culpables y condenados a 20 años de prisión.