Hollande está en la Casa Blanca para plantear a Barack Obama la creación de una gran coalición militar que pueda derrotar a ISIS cuanto antes. El presidente galo es tajante al afirmar que, después de los atentados de París, su país está en guerra contra los yihadistas.
Obama, por ahora prefiere no hablar de guerra porque eso supondría utilizar todos los recursos militares que tiene a su disposición para derrotar a los terroristas, incluidas las fuerzas de tierra que no está dispuesto a enviar a Siria en este momento.
En esa coalición militar francesa y norteamericana también podría participar Rusia, aunque en Washington se tienen muchas dudas del compromiso real de Vladimir Putin.
Se sospecha que el presidente ruso, cuando las otras naciones le den a elegir, se pondrá al lado de Bashar al-Assad, que para Occidente es la causa principal del auge del Daesh.
Obama asegura que no hay que sucumbir al miedo después de los atentados de París porque cuando su país actúa empujado por el pánico, como ocurrió después del 11 de septiembre, comete errores muy costosos como la invasión y la guerra de Irak, que permitieron el nacimiento de ISIS.