El excirujano Joël Le Scouarnec se ha sentado en el banquillo de los acusados porque está acusado de violar a casi 300 menores de edad entre 1989 y 2014 aprovechando que estaban bajo los efectos de la anestesia y que ninguno de sus compañeros presentes en las operaciones le veía.
Le Scouarnec se enfrenta a 20 de años de prisión, la pena máxima. De entre todos los abusos consignados, 111 han sido calificados como violación agravada y 189 como agresión sexual agravada. El juicio está previsto que dure cuatro meses.
El abogado del excirujano ha asegurado que "en ningún caso el señor Le Scouarnec pretende eludir sus responsabilidades". Por su parte, el colectivo de defensa de los menores Solidaire 56 ha pedido que "se escuche y se crea a las víctimas" así como que "se pongan los medios necesarios para que toda esta violencia se acabe".
Le Scouarnec ya cumple condena por abusos anteriores
El excirujano fue condenado en 2020 a 15 años de prisión por violar a cuatro menores, entre ellos a dos sobrinas. Además, en 2005 también fue condenado a cuatro meses de prisión exentos de cumplimiento por tenencia de material pedo-pornográfico que le fue incautado tras una investigación abierta por el FBI que alcanzaba a varios países.
El juicio comienza después de que en 2017 se encontraran sus diarios, en los que detallaba minuciosamente los abusos que cometía, así como los nombres de las víctimas. Además, reconocía que era un "pedófilo" y que era "muy feliz" así.
"Es un monstruo"
La abogada Francesca Satta, que representa a una decena de víctimas, le califica como "un verdadero perverso" porque "consideraba a los menores como objetos", según una entrevista a BBC Mundo. "Solo vivía para eso, nunca llegó a mostrar empatía por lo ocurrido, los veía como muñecos que usaba para sus necesidades sexuales", añadía.
Una de las sobrinas, cuenta al mismo medio que su tío era "un monstruo" y que su mujer sabía lo que hacía. "No era un tabú en la familia. Le Scouarnec no mostró arrepentimiento en 2020 y solo pidió "derecho a volver a ser un hombre mejor"
Trabajó en hospitales y clínicas del sector público y privado
La condena de 2005 nunca apareció en su historial penal por errores administrativos, lo que le permitió trabajar tanto en un hospital privado de Vannes como en uno público de Quimperlé. Entre 2008 y 2017 trabajó en el hospital de Jonzac, compatibilizando su trabajo en el de Vannes, donde estuvo hasta 2024.
Le Scouarnec que ahora tiene 74 años nació en París en 1950 y según medios de información local su padre era ebanista y su madre ama de casa. Se graduó en Medicina en la Universidad de Nantes en 1985. Tiene 3 hijos y en 1994 empezó a trabajar en el hospital Sacré-Coeur de Vannes, el hospital donde más abusos cometió, según la Fiscalía.