El protocolo del Vaticano

Qué pasaría si el Papa renuncia por su estado de salud

La delicada salud del sumo pontífice ha estado en boca de todos estos últimos días y abre la puerta a que el argentino siga los pasos de su predecesor y opte por por la abandonar el cargo antes de su muerte.

ondacero.es

Madrid |

El Papa Francisco
El Papa Francisco | Christopher Furlong / PA Wire / dpa / Europa Press

El Papa Francisco se encuentra ingresado en el Hospital Gemelli de Roma desde el pasado viernes 14 de febrero. El pontífice sufre una neumonía bilateral y aunque los últimos reportes del Vaticano transmiten que su situación está mejorando, su delicada salud ha abierto el debate sobre si es el momento de que renuncie de su cargo.

En el 2013, Benedicto XVI marcó un hito al abandonar su cargo como Papa, un suceso que no se producía desde hacía casi 600 años. Francisco ya se pronunció en el 2022 sobre esta cuestión y afirmó que había escrito una carta de renuncia por si se diera el caso de padecer una enfermedad incapacitante. No obstante, el argentino se ha reafirmado varias veces en su deseo de permanecer en el cargo, incluso cuando se vio obligado a desplazarse en silla de ruedas debido a la gonalgia aguda que padece en la pierna derecha, "Se gobierna con la cabeza, no con la rodilla" aseguró.

Sin embargo, el Código de Derecho Canónico, contempla que un papa puede renunciar siempre que lo haga de manera libre y a través de un mecanismo formal, además establece que nadie debe aceptar la decisión, ya que es la máxima autoridad eclesiástica. Ante esto, el Vaticano tiene preparado un protocolo si finalmente se produjera la renuncia.

¿Quién administrará la Iglesia?

A diferencia de un Presidente o Primer Ministro, la institución papal carece de una figura formal de un 'segundo' que asuma sus funciones durante su ausencia. En caso de renuncia o muerte el gobierno de la Iglesia Católica recae sobre el Colegio de Cardenales que centrará su actividad en el mantenimiento básico de la estructura y en la preparación del cónclave que designará al sucesor y que deberá convocarse entre 15 y 20 días después de la comunicación oficial de la renuncia. Hasta el nombramiento del nuevo papa será el cardenal camarlengo el que administrará los bienes y derechos de la Iglesia.

¿Cómo es el cónclave?

El cónclave estará compuesto por los cardenales electores de todo el mundo menores de 80 años, que se encerraran bajo llave en la Capilla Sixtina para debatir y realizar las votaciones sobre quién será el nuevo pontífice, que tendrá que ser votado por una mayoría de al menos dos tercios. Durante los días que dure el debate, los cardenales no tendrán ningún tipo de contacto con el mundo exterior a través de medios de comunicación o teléfonos móviles. Cuando la decisión final esté tomada, y el candidato haya aceptado, una fumata blanca asomará por la chimenea de la Capilla Sixtina, hasta entonces al finalizar cada jornada sin un veredicto claro, la fumata será negra.