CON JAVIER CANCHO

#HistoriaD: Un dato crucial

Javier Cancho hace un repaso en #HistoriaD sobre la esperanza de vida a lo largo del siglo XX estableciendo una relación entre esta tasa con el modelo de desarrollo que había en una sociedad. ¿Qué ocurrirá a partir de ahora?

Javier Cancho

Madrid | 25.04.2023 13:26

En medicina, los principios del siglo XXI se parecen a los comienzos del XIX. Hace 200 años también existía una percepción de cambio por nuevas tecnologías y por otros modos de definir y clasificar las enfermedades. Las sensaciones se parecen con dos centurias de diferencia. Sin embargo, si fijamos la mirada en los comienzos del siglo XX, en ese caso, comprobamos que el gran cambio, el cambio definitivo propiciado -en parte- por la ciencia médica fue -en realidad durante el siglo pasado.

La esperanza de vida al nacer resume en un solo dato el estado de desarrollo. En una sola mirada puede verse lo bien o lo mal que está una sociedad. Este es uno de los indicadores más utilizados en las comparaciones internacionales. Y ocurrió durante el siglo XX: la esperanza de vida al nacer, en España, pasó de los 35 años que había en 1900 a los 79 años en 1999, para el conjunto de la población. A finales de siglo, la esperanza de vida había pasado a 75 años en hombres y a 82 en mujeres. Esa evolución representa una ganancia de 44 años de vida, en millones de vidas.

Durante el siglo XX, en España, la esperanza de vida sólo retrocede 2 veces: la primera, por la pandemia de gripe de 1918.

La esperanza de vida también sucumbió por la Guerra Civil, afectando mucho -muchísimo- a los varones. En España, las mejoras en esperanza de vida fueron muy pequeñas antes de 1940, aumentando de forma significativa a partir de entonces.

La esperanza de vida ha crecido más en las mujeres que en los hombres de forma consistente a lo largo del siglo XX, sobre todo entre 1920 y 1994. A la hora de morirse, esa diferencia de género era de algo menos de dos años a principios de siglo, pasando a más de siete años en la década de los noventa. Es previsible que la diferencia de género en la esperanza de vida se reduzca algo en las próximas décadas, debido a la incorporación de las mujeres a comportamientos relacionados con la mayor mortalidad de los varones (como el consumo de alcohol y tabaco). También por una mayor supervivencia de hombres con enfermedades cardiovasculares, debido a las mejoras en el tratamiento y la prevención.

Los avances en esperanza de vida se debieron a la mejora de la condiciones de la infancia durante los dos primeros tercios del siglo XX. En el conjunto de la centuria, hasta un 70% de la mejoría en la esperanza de vida se relaciona con los avances en la supervivencia antes de los 15 años de edad . También a la mejora de un 35 por ciento en la supervivencia durante el primer año de vida.

Por otra parte, el progreso continuo de la esperanza de vida durante el último tercio de siglo XX es atribuible a las mejoras en la técnica sanitaria. Habiendo sido fundamental el acceso a la medicina en la población de edad avanzada, lográndose así una mayor longevidad.

Esto es lo que ha pasado. La pregunta es qué ocurrirá a partir de ahora. La esperanza de vida seguirá mejorando en España, pero difícilmente podemos esperar mejoras espectaculares. Es conocida la correlación entre esperanza de vida al nacer y la renta per cápita de un país. No siempre van de la mano, pero suelen estar cerca.