Las alfombras rojas sirven para llamar la atención. Empezaron siendo una manera de que reyes y héroes regresaran de las batallas a palacio sin mancharse del polvo del camino. Luego Hollywoodlo convirtió en un símbolo de glamour hacia la gloria. Esta vez es al revés. La alfombra roja que pisó el director de cine Hamdan Ballal antes de recibir el Óscar al mejor documental ha sido su antesala del barro y la violencia. Al volver a casa le esperaba una emboscada. Es lo que pasa cuando casa es Cisjordania.
Al codirector palestino del documental ganador del Oscar “No Other Land” le dieron ayer una paliza cerca de su casa unos colonos israelíes en la Cisjordania ocupada. Como si fuera la continuación del documental que él mismo codirigió, junto al periodista israelí Yuval Abraham, unas 20 personas enmascaradas le atacaron con piedras, palos y cuchillos y luego unos soldados israelíes se lo llevaron. ‘No other land’ cuenta precisamente lo cotidiana que es la destrucción de su tierra natal y ese aumento de la violencia de los colonos judíos contra palestinos.
Estos ataques no son nuevos. Desde enero, unos 40.000 palestinos han tenido que huir de sus hogares. Es el mayor desplazamiento de civiles desde 1967. Y esto solo en Cisjordania. Lo que pasa es que cuando algo se vuelve habitual dejamos de hablar de ello.
Claro, que no todos los días el ganador de un Óscar recibe una paliza y se encuentra en paradero desconocido. Pero todos los días reciben palizas los habitantes de las aldeas de Cisjordania ocupadas por los colonos israelíes y mueren decenas de civiles en los bombardeos en Gaza.
Esa cotidianidad es precisamente lo que muestra el documental que Ballal ganó el Óscar. En ‘No Other land’ se ven asesinatos reales, en directo, por parte de militares y colonos; hormigoneras tapando pozos de agua; excavadoras destruyendo escuelas… Al documental le ha costado encontrar distribución, pero la paliza que ha recibido su director está por todas partes. A veces hace falta una alfombra roja para llamar la atención.
¿Moraleja?
‘No other land’ es un icono de la violencia de los colonos.