Latorre recuerda que "han coincidido varias decisiones delicadas del Ministerio Fiscal y todas ellas parecen ajustarse a la conveniencia y al gusto del Gobierno". Por ello, pone en duda que la ex ministra de Justicia y ahora fiscal general del Estado sea imparcial.
"Estas coincidencias pueden ocurrir, pero cuando no hay apariencia de imparcialiad, cuando se ha despreciado hasta tal punto el nombramiento como fiscal general del Estado a la ministra de Justicia, es inútil reclamar un poco de fe a la opinión pública", dice.
Por ello, concluye preguntándose "quién va a creer que la fiscal general actúa con imparcialidad si ni siquiera el Gobierno cree necesario guardar las apariencias".