Como es costumbre, la localidad oscense de Barbastro ha celebrado una nueva edición de la Fiesta del Crespillo, declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón y que ha cumplido 30 años. En torno a 12.000 crespillos se repartieron entre quienes el domingo acudieron a la Plaza del Mercado. 14 hornillos estuvieron funcionando par ano dejar a nadie sin probar este dulce que tiene en la borraja su principal ingrediente.
La Crespillera de Honor ha sido este año Elita Davias, fundadora del Grupo Tradiciones e impulsora de la Fiesta del Crespillo en 1994. Entonces se hicieron 4.000 crespillos en cinco hornillos. El crespillo se hace con la hoja de la borraja que se reboza en una masa de huevo, leche, harina, azúcar y anís, además de un toque de naranja que se fríen en aceite de oliva.
La investigadora del departamento de Ciencia Vegetal y responsable del Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, Cristina Mallor, explica que tiene muchos aspectos que la hacen especial, tiene una baja aportación calórica, pero lo que la diferencia es que es una fuente de ácidos grasos saludables de Omega6. Concretamente, asegura Mayor, de un ácido graso esencial para nuestro organismo que no lo puede sintetizar, por lo que hay que obtenerlo a través de la dieta y la borraja es una gran fuente de este compuesto.
Otro de los aspectos que hacen que la borraja sea tan apreciada por aragoneses, navarros y riojanos es la exclusividad de este producto en el Valle medio del Ebro. Una verdura muy delicada y versátil en la gastronomía y con muchos compuestos nutricionales.